“Dedicarte un sueño…”
“… cerrar los ojos y sentir oscuridad inmensa, entregado a una luz…”
Que mejor forma de empezar este post con la que podría ser la estrofa que más me gusta de Héroes del Silencio. Pertenece a la canción Sirena Varada del disco El Espíritu del Vino. He aprovechado para que forme parte del título ya que se podría decir que han hecho algo parecido por mí, más que dedicarmelo, hacerlo realidad. Como podréis leer en este post es el sueño más grande que tenía y voy a contar que tal ha ido
.
Al final no teníamos ni alojamiento ni autocaravana (todo agotado) así que mi amiga Belén, Rafa (su novio) y yo, decidimos irnos en una furgoneta bastante grande y llevarnos unos colchones. El único problema era la ducha, pero ya buscaríamos alguna solución allí. Nosotros pasábamos de ir y volver (como hiceron el resto que venían con nosotros) ya que íbamos a los dos conciertos y de paso aprovechábamos las fiestas del Pilar. Salímos el 10 (en vez del 9 como me hubiera gustado) pero el 9 solo es fiesta en la Comunidad Valenciana y Belén y Rafa son de Almansa por lo que Rafa trabajaba. A las 11.00 de la mañana tomamos rumbo Zaragoza y llegamos poco antes de las 16 (haciendo su respectiva parada para comer algo). El estadio de la Romareda estaba infectado de gente llena de símbolos de Héroes del Silencio, ya se acercaba el momento! Conseguimos aparcar el “bicho” (no había mucho sitio y menos para una furgoneta tan grande, una VW Crafter) a 2 calles del estadio y pensamos que ahí se iba a quedar ya que estaba muy bien situada. A una calle una gasolinera (por el tema del baño y demás
), enfrente de ésta un Eroski, y pegado a donde estábamos un banquito que nos vino de perlas. Una vez aparcada comimos, esperamos a que llegaran el resto de acompañantes y nos fuimos a hacer cola sobre las 17.30. El concierto era a las 21.00 y abrieron las puertas antes de lo esperado, sobre las 18.00. Un poco de aglomeración para entrar a la zona preferente (teníamos entradas preferentes
) pero enseguida nos encontramos en un sitio de lujo, para no perder detalle del momento tan deseado.
Las 3 horitas pasaron más rápido de lo que esperaba. Entre que se puso a llover y la gente que conoces (un saludo para Antonio y Paco, dos chavales de Albacete que fue con los que más hablé), cuando nos dimos cuenta se apagaron las luces de La Romareda. Todo el estadio saltando y gritando “Héroes” al unísono. De repente empiezan a sonar los primeros acordes de El Estanque, se enciende una pantalla con un fondo de agua y la silueta en negro de Enrique Bunbury tocando la guitarra. Se enciende la pantalla de al lado con la silueta de Juan Valdivia tocando la guitarra también, empiezan a elevarse las pantallas y llegó el momento, se encienden las luces y ahí estaban todos. 25 Canciones que hacen merecer la pena toda la espera y el dinero. El escenario es increíble y la puesta en escena no es para menos. Al final, habiendo terminado con En los Brazos de la Fiebre, salimos todos como flotando. Después de algunas lágrimas y con apenas voz habían pasado ya las dos horas y media. Aunque estábamos muertos, aún nos fuimos a una fiesta en una discoteca que estaba al lado del estadio y de la furgoneta, La Resset.
El jueves nos levantamos habiendo dormido mejor de lo que habíamos imaginado, Fuimos a “nuestra” gasolinera para usar el baño, tomarnos un café y de rebote nos compramos El Periódico de Aragon que traía doble portada a color del concierto. Otra vez recordando el buen momento vivido ^_^. Después de comer solo teníamos una cosa en la cabeza, DUCHARNOS. Rafa le pregunto a un policía por un albergue. Luego no se acordó de la calle que le había dicho o_O por lo que cogimos un taxi y nos llevo allí. Creo que es el único en Zaragoza y a parte de estar petadísimo (por eso no dormíamos allí), no tenían duchas comunes y la mujer de información nos miró muy mal al comentárselo (en Europa es una opción de los albergues porque tienen duchas comunes… pero “dis is espein” xD). Aunque al principio fue un poco desagradable, después fue a mejor. Nos dijo que lo único que había parecido era un albergue de indigentes… jajajaja, ya me veía duchándome con escafandra para no pillar nada. Al final nos aconsejó que fuéramos a la piscina y que pagáramos un baño. Pues sí, eso hicimos. Encima cuando llegamos, estaba justo al lado de la furgoneta… enfrente de la discoteca que habíamos estado. La zona de aparcamiento se había convertido en una zona mejor aún
.
Después de una duchita de 45 minutos, ya estábamos renovados así que nos fuimos al centro. Queríamos ver un poco de las fiestas del Pilar. Había mucha gente y muy buen ambiente. Nos timaron en una terraza (3 dobles de cerveza + 3 croquetas = 13€
). Después de tomar unas cañitas más por ahí, acabamos cenando en el mismo sitio que el sablazo, aunque esta vez no fue así (no sé que criterio tienen). La cena se compuso de unas bravas, unos calamares y 3 litros de cerveza
, podéis imaginaros ya como íbamos sin querer… Como no sabíamos bien por donde iba a estar la fiesta, llamé a uno de mis compañeros de piso (Juankar) que estaba allí también, en casa de un amigo, nos fuimos para allá y salimos con ellos. Fuimos a una de las carpas que ponen con disco móvil. No estaba mal, solo que para llegar hacía falta el autobús y había bastante gente (eso sí, buena afluencia de vehículos). Con la tontería nos acostamos cerca de las 7.
El viernes me levanté a las 14.30, Belén y Rafa ya llevaban un rato por ahí. Había salido el sol y dentro de la furgoneta hacía un calor… bufff. Vagueamos hasta las 16.30 y nos fuimos hacia el estadio que esta vez iba a abrir las puertas a las 17 para que la gente entrara tranquila. Bufff, desde las 17.30 hasta las 21.00 de espera… Esta vez estábamos dentro Belén y yo solos ya que la mitad tenían entrada preferente y nosotros general. Los otros dos de general, iban a llegar más tarde así que no nos íbamos a ver. Bueno, también conocimos gente muy way. Un grupo de Mallorca que llevaban desde las 5 de la mañana levantados para llegar y encima el hotel lo tenían en la otra punta de la ciudad. La de recepción les dijo que estaba “a media horita” y se vinieron andando… jajaja, menuda paliza se pegaron. Por otra parte también estaban dos hermanas de Barcelona muy simpáticas. Las habíamos tenido delante en la cola por lo que era normal que estuvieran cerca dentro
. La verdad se me hizo más corto de lo que pensaba otra vez y cuando nos dimos cuenta ya empezaba. He de decir que menuda diferencia con las preferentes. A parte de que delante tenía los más altos del concierto y no vi apenas nada. Descubrimos el fallo del escenario, está muy bajito. Incluso las pantallas laterales están bajitas y no las ves bien. Como ya lo había disfrutado visualmente, esta vez tocó estar atento y cantar como nunca. Eso sí con los pies más en el suelo que el del 10. Me supo mal por Cristina y Ana (las hermanas de Barna) que te pegas el palizón y quieres disfrutarlo completamente. Aun así, evidentemente, salieron encantadísimas. Como el autobús de estas chicas salía a las 9.00, les dijimos que se vinieran con nosotros. Les ofrecimos agua en nuestro “hogar” (jajajaja, se quedaron muy sorprendidas de lo bien montado que lo teníamos) y luego estuvimos hablando durante unas horas así descansábamos. Sobre las 4.00 decidimos salir, como Rafa estaba muerto y se quedaba, Belén se quedó también para no dejarlo solo. Así que me fui yo con las dos chicas (iba muy bien acompañado
). Para no jugármela y ya que sabía ir, fuimos donde la noche anterior, al recinto ferial de Valdespartera. Pude comprobar que la gente de fuera de Valencia (más concreto del interior) es de otra forma. Todo era buen ambiente y no habían malas caras. La gente no hacía más que dirigirse a mí sin conocerme, ponerse a bailar, ofrecerme de beber, hacerme alguna gracia… Las dos hermanas flipaban (igual que yo) de hasta que punto llegaba la confianza. He de decir que no me molestó en absoluto, de hecho lo prefiero al ambiente que te encuentras en algunos sitios por aquí.
A las 6.30 decidimos volver para no pillar la aglomeración de gente que se marcharía poco después y así no perdían el autobús. Madre mía la que se montó. La policía en vez de poner orden, molestaba. No dejó pasar a ningún autobús hasta que no se subiera todo el mundo a la acera (como niños) y la gente no paraba de venir. Usaron el furgón a modo de apisonadora para hacer presión y que la gente se subiera (vergonzoso…). Imaginaos la que se lio cuando después de una hora dejo pasar de nuevo a los autobuses. “No empujen, hay para todos” decían por el megáfono, pero la avalancha que se creó ahí superaba la del concierto por mucho. Todo era empujar hacia delante para subir, pero el movimiento oscilante lo hacía difícil
. Delante tenía a Cristina, que consiguió poner un pie arriba y entonces le di un empujoncito para ayudarla a subir porque sino ahí se quedaba xDDD. Luego conseguí subir yo y al final intenté coger a Ana para que no se quedara atrás pero fue imposible, tuvo que hacerlo por su cuenta. Después nos contó que había gente que le estiraba de la coleta para subir detrás de ella… jajajaja, madre mía, que mal está la gente.
Me acosté sobre las 7.40 (las hermanas se fueron andando a la estación de autobuses así hacían tiempo). Al día siguiente, después de levantarme, comimos, recogimos todo, nos dimos una ducha y tomamos rumbo a Valencia. Fue el primer sábado noche en mucho tiempo que me quedaba en casa y me acostaba pronto
.
Ha sido inolvidable. Gracias Belén y Rafa por lo bien que lo hemos pasado. Y también gracias a todos los que he conocido porque si algo me gusta más que los Héroes es conocer gente way
. Si venís a Valencia, no dudéis en avisar (si no lo hacéis me enfadaré
). Fue una pena que el resto de mis acompañantes no se quedaran, sino creo que aún hubiera sido mejor.
Dejo ya de soltar royo, si has llegado hasta aquí sin cansarte, enhorabuena!!
Un saludo!














ya por fin he podido acceder a tu blog,Q RECUERDOS.
ha sido una experiencia”de la ostia”…jejjej
“PARA SIEMPRE”
ah,mandame las foticosssssss
besososoosososososo